Experiencia de amor en Semana Santa.



Nuestra experiencia en Semana Santa, en la que Dios nos brindó una lección de amor.


El martes pasado, nos encontramos con un gato sufriendo, con una pata destrozada y llena de gusanos, buscando desesperadamente ayuda. Nosotros, sin recursos económicos para hacer mucho.


Las primeras señales de esperanza surgieron gracias al corazón noble y puro de mi hijo, quien se negó a rendirse y se esforzó por encontrar ayuda. La generosidad de nuestro vecino Roberto fue la segunda señal; él llevó a mi hijo y al gato al veterinario y se hizo cargo de los gastos de la consulta hasta que pudimos reembolsarle el dinero.


La tercera señal fue mi valentía para curar las heridas y administrar los medicamentos necesarios.


Increíblemente, el gatito no emitió ni un quejido en estos días, se sometió a los tratamientos sin protestar, incluso tolerando las inyecciones diarias del veterinario en silencio.


La quinta señal fue que nos permitió dormir por las noches sin interrupciones.


La sexta señal de esperanza llegó cuando comenzó a sanar; ya está creciendo tejido en su pata. Hemos declarado sobre él el poder de la resurrección y la vida de Cristo, y eso es lo que está sucediendo.


La séptima señal fue que encontramos un hogar para él. Un amigo de Laura lo adoptó y se comprometió a continuar con su tratamiento, ya que nosotros no podemos hacernos cargo de dos gatos. Aunque nos duele dejarlo ir, sabemos que estará en buenas manos y será amado.


Aunque ahora estamos financieramente agotados, nuestros corazones están llenos y satisfechos. Hemos experimentado pasión y resurrección en esta Semana Santa, una experiencia que siempre recordaremos.


A veces los caminos del Señor pueden parecer extraños, pero siempre podemos ver Su poderosa mano en nuestras vidas si abrimos nuestros ojos y miramos.


Ahora esperamos confiados en que Su mano estará también en nuestra economía, sabiendo que Él, a pesar de este contratiempo, nunca nos dejará faltar nada, como siempre.


Gracias, Señor, por esta experiencia en la que hemos experimentado Tu amor y hemos podido poner en práctica tus enseñanzas.


Hay poder en Tu Nombre, hay poder en Tu Presencia, hay poder en Tu resurrección. Hay poder en Tu Sangre, hay poder en Tu palabra, hay poder en el Nombre de Jesús.


¡Feliz Pascua de Resurrección, amigos!


Liliana
 

Comentarios

Entradas más populares de este blog

De la Adicción a la Sobriedad: La Transformación de mi Padre

Descubre la Mano de Dios en tu Día a Día 🌟

Transformación a través de la Intimidad Diaria con Dios: Paz, Gozo y Plenitud